16 Al mismo tiempo les di a sus jueces las siguientes instrucciones: "Atiendan a todos y háganles justicia, tanto a sus compatriotas como a los extranjeros; 17 y al dictar sentencia, no hagan ninguna distinción de personas: atiendan tanto a los humildes como a los poderosos, sin tenerle miedo a nadie, porque el juicio es de Dios.1.17 El juicio es de Dios: 2 Cr 19.6-7; Pr 16.33. Y si se les presenta algún caso difícil, pásenmelo para que yo lo atienda."
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