4 »Oye, Israel:6.4 Oye, Israel: Dt 5.1; 9.1; 20.3; 27.9. Con este v. comienza la profesión de fe tradicional de Israel, llamada Semá («Oye») por su palabra inicial. Los judíos piadosos la recitan dos veces al día; los mss. hebreos del AT escriben el comienzo y el final del v. 4 con caracteres más gruesos, para destacar su importancia. El Señor nuestro Dios es el único Señor.6.4 Mc 12.29. Es el único Señor: también puede traducirse el Señor es uno. La primera traducción afirma que el Señor es el único Dios de Israel y, por lo tanto, exige de su pueblo adoración y amor exclusivos. La segunda pone de relieve la unidad del Señor: él no está interiormente dividido, sino que es siempre uno y el mismo en su ser y en su obrar.
5 »Ama al Señor tu Dios6.5 Ama al Señor tu Dios: Este amor es mucho más que un mero sentimiento o una emoción interior. Así como el Señor manifestó su amor a Israel liberándolo de la esclavitud en Egipto (Dt 4.37; 7.8), así también Israel debe manifestar su amor a Dios mediante la obediencia a los mandamientos (Dt 11.1,13,22). con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.6.5 Jesús considera este mandamiento como el primero y más importante de todos (Mt 22.37; Mc 12.30; Lc 10.27). Con todo tu corazón... tus fuerzas: El Deuteronomio no asocia esta expresión únicamente al verbo amar (cf. 10.12; 30.6), sino también a los verbos buscar (4.29), obedecer (30.10), volver al Señor (30.2) y cumplir los mandamientos (26.16). Estos verbos especifican las formas que debe asumir el amor al Señor, en respuesta al amor que él manifestó primero. Cf. 1 Jn 4.10.