8 un hombre solo, sin amigos ni hijos ni hermanos, que jamás se toma un momento de descanso y que nunca se cansa de contemplar sus riquezas, ni se pregunta: «¿Y para quién trabajo tanto? ¿Para qué me niego el bienestar?»4.8 Nótese la ironía contenida en este v. La presencia de un heredero a quien legar los bienes justificaría, al menos en parte, tan desmesurados esfuerzos. Cf. Ec 5.13-16(12-15). Pues también esto es vana ilusión y una pesada carga.
Publicidade