Hay que atender a lo más importante#7.1-22 Esta sección contiene una serie de máximas y sentencias a modo de refranes y distribuidas sin un orden lógico aparente. En esta serie se destacan particularmente las sentencias comparativas, introducidas por la frase Vale más (cf. vv. 1-3,5,8). El autor no siempre explica por qué considera una cosa más valiosa que la otra, pero en algunos casos justifica sus apreciaciones (cf., por ej., vv. 2-3).
1 Vale más la buena fama
que el buen perfume.7.1 Este refrán contiene un juego de palabras con los vocablos hebreos shem (nombre) y shemen (aceite u óleo perfumado); cf. Cnt 1.3. Aquí el buen nombre (es decir, la buena fama) se contrapone al aceite de buena calidad que se utilizaba como perfume en los banquetes y fiestas (Sal 23.5; Am 6.6). Cf. Pr 22.1; Eclo 41.12-13.
Vale más el día en que se muere
que el día en que se nace.7.1 Ésta es una de las sentencias que el autor enuncia sin añadir ninguna explicación; por eso, su interpretación resulta en cierta medida problemática. Lo que trata de insinuar, probablemente, es que si la vida humana sobre la tierra constituye un enigma y un tejido de ilusiones, es mejor salir de este mundo que entrar en él (cf. Ec 4.1-3). Nótese, sin embargo, que el aforismo o refrán, cuando enuncia las verdades que intenta comunicar, se vale con frecuencia de expresiones irónicas, incisivas y aun paradójicas. De ahí que para hacer justicia al sentido de un refrán sea conveniente tener en cuenta, al mismo tiempo, la afirmación complementaria o incluso opuesta. Cf., por ej., Ec 9.4; 11.7,9-10.