9 Y ustedes, amos, pórtense del mismo modo con sus siervos, sin amenazas. Recuerden que tanto ustedes como ellos están sujetos al Señor que está en el cielo, y que él no hace discriminaciones.6.9 Cf. Dt 10.17; Hch 10.34; Ro 2.11; Col 3.25. En la sociedad antigua los esclavos carecían de la mayoría de los derechos civiles, pero dada la igualdad de todo ser humano delante de Dios, y el hecho de que todos los cristianos por igual son siervos (o esclavos) de Cristo (v. 6), se exhorta a los amos a tratarlos con equidad. Véase Col 3.22 n.