12 Hermanos, quiero que sepan que las cosas que a mí me han pasado han venido en realidad a ayudar al anuncio del evangelio. 13 Pues mi prisión ha servido para dar testimonio público de Cristo a la gente del palacio y a todos los demás.1.13 Cf. Hch 28.30-31. Palacio (o pretorio): residencia de la autoridad romana y de su personal de servicio. Cf. Flp 4.22.14 Y al ver que estoy preso, la mayoría de los hermanos se han animado a anunciar el mensaje, sin miedo y con más confianza en el Señor.
20 Pues espero firmemente que Dios no me dejará quedar mal, sino que, ahora como siempre, se mostrará públicamente en mí la grandeza de Cristo, tanto si sigo vivo como si muero.1.20-24 Pablo no sabía si sería puesto en libertad o condenado a muerte; cf. también Flp 2.17.21 Porque para mí, seguir viviendo es Cristo, y morir, una ganancia.1.21 Cf. Gl 2.19-20.