11 Pero cuando Cefas fue a la ciudad de Antioquía,2.11 Antioquía: de Siria (Hch 11.19-26). lo reprendí en su propia cara, porque lo que estaba haciendo era condenable. 12 Pues primero comía con los no judíos,2.12 Con los no judíos: es decir, con los cristianos de origen no judío. Comer con ellos iba en contra de las leyes y costumbres judías (cf. Hch 10.1-48; 11.1-3,17-18). Al negarse después a comer con los creyentes no judíos, Pedro en la práctica no los reconocía como miembros, con plenos derechos, de la comunidad cristiana. hasta que llegaron algunas personas de parte de Santiago; entonces comenzó a separarse, y dejó de comer con ellos, porque tenía miedo de los fanáticos de la circuncisión.2.12 Fanáticos de la circuncisión: Se refiere, evidentemente, a aquellos cristianos de origen judío que insistían en que los creyentes venidos del paganismo debían circuncidarse (véase Hch 11.2 n.). Al parecer, Pedro se había dejado intimidar por algunos de ellos.13 Y los otros creyentes judíos consintieron también con Pedro en su hipocresía, tanto que hasta Bernabé se dejó llevar por ellos. 14 Por eso, cuando vi que no se portaban conforme a la verdad del evangelio, le dije a Cefas delante de toda la comunidad: «Tú, que eres judío, has estado viviendo como si no lo fueras; ¿por qué, pues, quieres obligar a los no judíos a vivir como si lo fueran?»2.14 Pablo pasa, gradualmente, de las palabras dirigidas a Pedro a las que dirige a los gálatas (vv. 15-21).