Dios llama a Abram
1 Un día el Señor le dijo a Abram:12.1 El Señor le dijo a Abram: Esta irrupción totalmente imprevista de la palabra de Dios hace que la historia del mundo entre en una nueva etapa. De la humanidad sumergida en el pecado (cf. Gn 6.5), Dios va a formar un pueblo nuevo, que comienza con Abraham (Gn 17.5). Por su prontitud en obedecer a la palabra de Dios (cf. v. 4), Abraham llegó a ser el padre y modelo de todos los creyentes (cf. Ro 4.11-12; Heb 11.8-10). «Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, para ir a la tierra que yo te voy a mostrar.Hch 7.2-3.2 Con tus descendientes voy a formar una gran nación; voy a bendecirte y hacerte famoso, y serás una bendición para otros.12.2 La promesa hecha a Abraham es el hilo conductor de la historia patriarcal narrada en el libro del Génesis. En los caps. siguientes, esta promesa va a confirmarse una y otra vez, con sus dos elementos esenciales: una descendencia numerosa (Gn 13.16; 15.5; 17.6; 22.17-18; 26.4; 28.14) y la posesión de la tierra en la que Abraham, Isaac y Jacob vivieron como extranjeros (Gn 15.18-21; 26.3; 28.15; 50.24). Véase Ex 1.7 nota.3 Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; por medio de ti bendeciré12.2-3 Las palabras claves de esta promesa divina son bendecir y bendición, que aparecen cinco veces en sólo dos vv. La bendición prometida a Abraham y, a través de él, al pueblo de Israel y a la humanidad entera, está destinada a destruir la maldición que el pecado del hombre hizo recaer sobre la tierra (Gn 3.17; cf. 4.11; 5.29; 8.21; 9.25). a todas las familias del mundo.»12.3 Eclo 44.21;Hch 3.25; Gl 3.8. Por medio de ti... mundo: otra posible interpretación: todas las familias del mundo me pedirán una bendición como la que te he dado a ti. Igualmente en Gn 18.18; 22.18; 26.4; 28.14.