6 Y Abram le contestó:
—Mira, tu esclava está en tus manos; haz con ella lo que mejor te parezca.
Entonces Sarai comenzó a maltratarla tanto, que Agar huyó. 7 Pero un ángel del Señor16.7 El v. 13 muestra claramente que, en este contexto, el ángel (o mensajero) del Señor no es un ser distinto de Dios, sino el mismo Señor que se manifiesta y hace sentir su presencia de manera sensible. Véanse Ex 3.2 n.; 23.20-33 n.; 32.34 n.; cf. también Jue 6.11-24. la encontró en el desierto, junto al manantial que está en el camino de Sur,16.7 El camino de Sur: Probablemente se trata de la antigua ruta que llegaba hasta Egipto, la tierra de Agar, atravesando el desierto de ese nombre (cf. Gn 25.18; 1 S 15.7; 27.8).8 y le preguntó:
—Agar, esclava de Sarai, ¿de dónde vienes, y a dónde vas?
—Estoy huyendo de mi señora Sarai —contestó ella.