13 Abraham se fijó, y vio un carnero que estaba enredado por los cuernos entre las ramas de un arbusto; entonces fue, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto, en lugar de su hijo.22.13 En la sustitución de la víctima humana por un animal podría verse una condena de los sacrificios humanos. Los pueblos vecinos de Israel ofrecían ocasionalmente tales sacrificios, sobre todo en momentos de calamidad (cf. 2 R 3.26-27). También los israelitas ofrecieron sacrificios humanos en algunas ocasiones, aunque la ley de Moisés los prohibía severamente (Lv 20.1-5). Véase Is 57.5 nota.