1 Entonces le enviaron mensajeros a hacerle propuestas de paz y decirle: 2 «Nosotros somos servidores del gran rey Nabucodonosor, y estamos a los pies de Su Excelencia; haga con nosotros lo que le parezca mejor. 3 Nuestras habitaciones, todo nuestro territorio, nuestros campos de trigo, nuestras vacas y ovejas, y todo nuestro ganado están a su disposición; haga Su Excelencia lo que quiera con todo ello. 4 Nuestras ciudades y todos sus habitantes están a su servicio; venga Su Excelencia y trátelos como mejor le parezca.»
5 Los mensajeros se presentaron ante Holofernes y le dijeron todo esto. 6 Él bajó entonces a la costa con su ejército y puso guarniciones en las ciudades fortificadas, y de estas sacó soldados escogidos para que sirvieran como tropas auxiliares. 7 En esas ciudades y en las regiones vecinas la gente lo recibió adornada de coronas y bailando al son de tambores. 8 Pero Holofernes destruyó sus templos3.8 Templos: según la versión siríaca. Gr. territorio. y derribó sus árboles sagrados, porque tenía el encargo de destruir a todos los dioses de la tierra, para que todas las naciones adoraran solamente a Nabucodonosor y la gente de toda lengua y tribu lo invocara como dios.3.8 La sumisión no es sólo política sino también religiosa (cf. Dn 3; 11.36-39).
9 Así llegó Holofernes hasta cerca de Esdrelón,3.9 Esdrelón es el equivalente griego de Jezreel. Esta llanura fue escenario de grandes batallas en la antigüedad (cf. Jue 4; 2 R 23.29; y véase Ap 16.16 n.) junto a Dotán, frente a la gran cadena montañosa de Judea, 10 y acampó entre Gabá y Escitópolis,3.10 Escitópolis: nombre griego de la ciudad de Bet-seán. En esta región termina la cadena montañosa que se extiende por los territorios de Judea y Samaria. donde se quedó todo un mes recogiendo provisiones para su ejército.