2 Así que oró al Señor, y le dijo:
—Mira, Señor, esto es lo que yo decía que iba a pasar cuando aún me encontraba en mi tierra. Por eso quise huir de prisa a Tarsis, pues yo sé que tú eres un Dios tierno y compasivo, que no te enojas fácilmente, y que es tanto tu amor que anuncias un castigo y luego te arrepientes.4.2 Dios tierno y compasivo, que no se enoja fácilmente: Cf. Ex 34.6; Jer 3.12; 31.20; 32.18; Jl 2.13. Jonás confiesa su fe en la bondad y en la misericordia del Señor, pero no quiere llegar hasta las últimas consecuencias: el amor y el perdón divinos van más allá de las fronteras de Israel y pueden alcanzar incluso a los enemigos de su pueblo. Cf. Jon 4.11.