12 Pero a quienes lo recibieron y creyeron en él,1.12 Creyeron en él: Jn resalta fuertemente el valor de creer en Jesucristo. Creer es la respuesta del hombre con la mente, con el corazón, con toda la persona, a la acción salvadora de Dios por medio de Jesucristo. Cuando cree, el hombre recibe la vida eterna (cf. Jn 3.14-16; 6.40; 11.25-26; 20.31). les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios. 13 Y son hijos de Dios,1.13 Jn distingue claramente entre Jesucristo, el Hijo único de Dios (v. 18), y aquellos que llegan a ser «hijos de Dios» por creer en Jesucristo. no por la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado.1.13 Algunas interpretaciones antiguas han comprendido este v. así: Él es el Hijo de Dios, no por la naturaleza o por los deseos humanos, sino porque Dios lo ha engendrado, refiriendo esta frase a Cristo.
14 Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió1.14 Vivió:: Lit. puso su tienda de campaña, aludiendo a la presencia de Dios en medio de su pueblo, en la Tienda del Encuentro o santuario (cf. Ex 40.34-38; Ap 21.3). entre nosotros. Y hemos visto su gloria,1.14 La gloria hace referencia a la presencia activa de Dios para salvar a su pueblo (1 R 8.10-11; Is 6.3; 58.8; 60.1; Jn 2.11; 17.5). la gloria que recibió del Padre, por ser su Hijo único, abundante en amor y verdad.
18 Nadie ha visto jamás a Dios;Ex 33.18-20. el Hijo único, que es Dios y que vive en íntima comunión con el Padre, es quien nos lo ha dado a conocer.1.14-18 Mt 11.27; Lc 10.22; 1 Jn 1.2.
1. Revelación de Jesús con hechos y palabras: respuesta de fe
(1.19—3.36)
Juan el Bautista da testimonio de Jesucristo
(Mt 3.11-12; Mc 1.7-8; Lc 3.15-17)