7,8 Los discípulos habían ido al pueblo a comprar algo de comer. En eso, una mujer de Samaria llegó al pozo a sacar agua, y Jesús le dijo:
—Dame un poco de agua.
9 Pero como los judíos no tienen trato4.9 No tienen trato: otra posible traducción: no usan nada en común. Los samaritanos, aunque en su origen eran de la misma raza que los israelitas, se habían separado de éstos política y religiosamente desde hacía mucho tiempo. De la Biblia hebrea ellos sólo conservaban los libros de la ley (el Pentateuco). Los judíos llegaron a considerarlos prácticamente iguales a los paganos(cf. Eclo 50.25-26). con los samaritanos, la mujer le respondió:
—¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides agua a mí, que soy samaritana?
26 Jesús le dijo:
—Ese soy yo, el mismo que habla contigo.
27 En esto llegaron sus discípulos, y se quedaron extrañados de que Jesús estuviera hablando con una mujer. Pero ninguno se atrevió a preguntarle qué quería, o de qué estaba conversando con ella.
39 Muchos de los habitantes de aquel pueblo de Samaria creyeron en Jesús por lo que les había asegurado la mujer: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»