11 Por eso no puedo quedarme callado.
En mi dolor y mi amargura
voy a dar rienda suelta a mis quejas.7.11 Voy a dar rienda suelta a mis quejas: Esta afirmación se ve confirmada por la audacia con que Job habla de Dios. Él considera que el Todopoderoso lo trata con injustificada violencia, y expresa esta idea con numerosas imágenes y comparaciones: Dios es como un arquero que lo ha convertido en blanco de sus flechas (6.4; 7.20); como un capitán que lanza contra él sus tropas (10.17; 19.12); como un luchador que lo toma por el cuello y lo estruja (16.12); como un león que se abalanza sobre su presa (10.16); como un guerrero que lo cubre de heridas (16.14).