La parábola del fariseo y el cobrador de impuestos
9 Jesús contó esta otra parábola para algunos que, seguros de sí mismos por considerarse justos, despreciaban a los demás: 14 Les digo que este cobrador de impuestos volvió a su casa ya justo,18.14 Ya justo o justificado, es decir, perdonado por Dios, reconciliado con él. Véase Ro 1.17 nota. pero el fariseo no. Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.»18.14 Pr 29.23; Mt 23.12; Lc 14.11.