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Lucas 19

Jesús entra en Jerusalén#19.28-44 Por su manera de entrar en Jerusalén, Jesús demuestra simbólicamente que él es el Mesías (cf. Zac 9.9). Luego (vv. 45-48), demuestra su autoridad mesiánica por medio de un segundo acto simbólico. Véase Mt 21.1-22 n.

28 Después de decir esto, Jesús siguió su viaje a Jerusalén. 29 Cuando ya había llegado cerca de Betfagé y Betania, junto al monte que se llama de los Olivos,19.29 Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1. envió a dos de sus discípulos, 30 diciéndoles:

Vayan a la aldea que está enfrente, y al llegar encontrarán un burro atado, que nadie ha montado todavía. Desátenlo y tráiganlo. 31 Y si alguien les pregunta por qué lo desatan, díganle que el Señor lo necesita.

32 Los discípulos fueron y lo encontraron todo como Jesús se lo había dicho. 33 Mientras estaban desatando el burro, los dueños les preguntaron:

¿Por qué lo desatan?

34 Ellos contestaron:

Porque el Señor lo necesita.

35 Y poniendo sus capas sobre el burro, se lo llevaron a Jesús y lo hicieron montar. 36 Conforme Jesús avanzaba, la gente tendía sus capas por el camino.19.36 Manifestaciones de aclamación (véase Mt 21.8 n.).37 Y al acercarse a la bajada del Monte de los Olivos, todos sus seguidores comenzaron a gritar de alegría y a alabar a Dios por todos los milagros que habían visto. 38 Decían:

¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor!19.38 ¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor!: Sal 118.26, texto que se usaba para saludar a los peregrinos; originalmente era un saludo al rey cuando éste iba al templo, por lo que es significativo que aquí se aplique a Jesús. ¡Paz en el cielo y gloria en las alturas!Lc 2.14.

39 Entonces algunos fariseos que había entre la gente le dijeron:

Maestro, reprende a tus seguidores.

40 Pero Jesús les contestó:

Les digo que si estos se callan, las piedras gritarán.

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