21 Pero una cosa quiero tener presente
y poner en ella mi esperanza:
22 El amor del Señor no tiene fin,
ni se han agotado sus bondades.
23 Cada mañana se renuevan;
¡qué grande es su fidelidad!3.22-23 Cf. Ex 34.6-7; Sal 136.
24 Y me digo: ¡El Señor lo es todo para mí;
por eso en él confío!3.24 Cf. Sal 16.5; 119.57.
25 El Señor es bueno con los que en él confían,
con los que a él recurren.Is 30.18.
26 Es mejor esperar en silencio
a que el Señor nos ayude.