25 Eran las nueve de la mañana15.25 Las nueve de la mañana: Lit. la hora tercera (véase 15.33 n.). cuando lo crucificaron.
33 Al llegar el mediodía, toda la tierra quedó en oscuridad hasta las tres de la tarde.15.33 Mediodía: Lit. la hora sexta. Las tres de la tarde: Lit. la hora novena. Las horas se contaban a partir de las seis de la mañana. Toda la tierra: o toda aquella tierra.34 A esa misma hora, Jesús gritó con fuerza: «Eloí, Eloí, ¿lemá sabactani?» (que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»)15.34 Sal 22.1 (2); esta frase se cita aquí en arameo (cf. Mt 27.46 n.).
37 Pero Jesús dio un fuerte grito, y murió.
42 Como ese era día de preparación, es decir, víspera del sábado, y ya era tarde,15.42 Los que se ocupaban del cuerpo de Jesús (vv. 43-47) se apresuraban a terminar antes del anochecer, ya que era día de preparación, o sea viernes, y el sábado, día de reposo, comenzaría con la puesta del sol. Véanse Sábado en el Índice temático y también 1.32 n.