22 También los maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén decían: «Beelzebú, el propio jefe de los demonios, es quien le ha dado a este hombre el poder de expulsarlos.»3.22 Mt 9.34; 10.25. Beelzebú: el diablo, jefe de los demonios; véase Mt 12.24 n.
30 Esto lo dijo Jesús porque ellos afirmaban que tenía un espíritu impuro.3.30 Afirmaban que tenía un espíritu impuro: esto es, atribuían la expulsión de los demonios al mismo jefe de ellos (v. 22). Por esta razón Jesús habla de la actitud comúnmente llamada el «pecado imperdonable». Cf. 2 Ts 1.8-9; Heb 6.4-6; 10.26-29; 1 Jn 5.16-17.
La madre y los hermanos de Jesús
(Mt 12.46-50; Lc 8.19-21)