2 En cuanto Jesús bajó de la barca, se le acercó un hombre que tenía un espíritu impuro. Este hombre había salido de entre las tumbas,5.2-3 La región tiene grutas naturales que se usaban como tumbas. Además, se creía que las tumbas eran habitación favorita de los demonios.
8 Hablaba así porque Jesús le había dicho:
—¡Espíritu impuro, deja a ese hombre!
15 Y cuando llegaron a donde estaba Jesús, vieron sentado, vestido y en su cabal juicio al endemoniado que había tenido la legión de espíritus. La gente estaba asustada,