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Mateus 16

La señal de Jonás

1 Los fariseos y los saduceos fueron a ver a Jesús y, para tenderle una trampa, le pidieron que hiciera alguna señal milagrosa que probara que él venía de parte de Dios.16.1 Mt 12.38; Lc 11.16; Jn 6.30. De parte de Dios: Lit. del cielo, manera de referirse a Dios sin usar el nombre divino.

2 Pero Jesús les contestó: «Por la tarde dicen ustedes: "Va a hacer buen tiempo, porque el cielo está rojo"; 3 y por la mañana dicen: "Hoy va a hacer mal tiempo, porque el cielo está rojo y nublado." Pues si ustedes saben interpretar tan bien el aspecto del cielo, ¿cómo es que no saben interpretar las señales de estos tiempos?16.2-3 Aquí las señales (v. 3) pueden referirse a los milagros descritos en Mt 15.29-31 (cf. Mt 11.2-6, y véase 12.38 n.), o a todo lo que estaba sucediendo. Algunos mss. omiten las palabras de Jesús en 16.2-3 y empiezan sus palabras con las del v. 4.4 Esta gente malvada e infiel pide una señal milagrosa; pero no va a dársele más señal que la de Jonás.»16.4 Mt 12.39; Lc 11.29; cf. Jon 3.3-5.

Y los dejó, y se fue.

La levadura de los fariseos

5 Cuando los discípulos pasaron al otro lado16.5 Al otro lado del lago: esto es, al lado oriental. del lago, se olvidaron de llevar pan. 6 Entonces Jesús les dijo:

Miren, cuídense de la levadura de los fariseos16.6 Levadura: Véase Mt 13.33 n.; cf. también Lc 12.1. y de los saduceos.

7 Los discípulos comentaban unos con otros:

¡No trajimos pan!

8 Jesús se dio cuenta, y les dijo:

¿Por qué dicen que no tienen pan? ¡Qué poca fe tienen ustedes! 9 ¿Todavía no entienden, ni se acuerdan de los cinco panes que repartí entre cinco mil hombres, y cuántas canastas recogieron?Mt 14.17-21.10 ¿Ni se acuerdan tampoco de los siete panes que repartí entre cuatro mil, y cuántas canastas recogieron?Mt 15.34-38.11 ¿Cómo no se dan cuenta ustedes de que yo no estaba hablando del pan? Cuídense de la levadura de los fariseos y de los saduceos.

12 Entonces comprendieron que Jesús no les había dicho que se cuidaran de la levadura del pan, sino de la enseñanza de los fariseos y de los saduceos.

Pedro declara que Jesús es el Mesías

13 Cuando Jesús llegó a la región de Cesarea de Filipo,16.13 Cesarea de Filipo: ciudad romana situada al norte del Lago de Galilea, en territorio no judío. preguntó a sus discípulos:

¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?16.13 Hijo del hombre: título que Jesús se aplicaba a sí mismo; véase Índice temático.

14 Ellos contestaron:

Algunos dicen que Juan el Bautista; otros dicen que Elías,16.14 Elías: profeta que vivió en tiempos del rey Acab (1 R 17—2 R 2); los judíos esperaban su regreso, que anunciaría la llegada del Día del Señor (Mal 4.5-6 [3.23-24]; cf. Eclo 48.4,10). y otros dicen que Jeremías o algún otro profeta.16.14 Mt 14.1-2; Mc 6.14-15; Lc 9.7-8.

15 Y ustedes, ¿quién dicen que soy? les preguntó.

16 Simón Pedro le respondió:

eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente.16.16 Cf. Jn 6.68-69. El Mesías: título hebreo equivalente al griego Cristo; ambas palabras significan «ungido», «consagrado». Véase Índice temático.

17 Entonces Jesús le dijo:

Dichoso , Simón, hijo de Jonás, porque esto no lo conociste por medios humanos, sino porque te lo reveló mi Padre que está en el cielo. 18 Y yo te digo que eres Pedro, y sobre esta piedra16.18 Piedra: también puede traducirse por roca; en griego hay un juego de palabras entre petros «piedra, roca», usada aquí como nombre propio (castellanizado Pedro), y petra «roca, peña» (traducida roca en Mt 7.24-25). Probablemente Jesús usó la forma aramea kefá (Cefas; cf. Jn 1.42; 1 Co 1.12; Gl 2.9), que significa tanto «roca» como «piedra». voy a construir mi iglesia;16.18 Iglesia: En los evangelios esta palabra sólo aparece aquí y en Mt 18.17. En 16.18 designa al nuevo pueblo de Dios, al pueblo mesiánico. Este término es muy frecuente en otros libros del NT. Véase Índice temático. Cf. Ef 2.20. y ni siquiera el poder de la muerte16.18 El poder de la muerte: Lit. las puertas del Hades, el lugar de los muertos. Véase Reino de la muerte en el Índice temático. podrá vencerla. 19 Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates aquí en la tierra, también quedará atado en el cielo, y lo que desates aquí en la tierra, también quedará desatado en el cielo.16.19 Mt 18.18; cf. Jn 20.23. Llaves: símbolo de la autoridad del mayordomo para cerrar y abrir, con probable alusión a Is 22.15-25. Atar y desatar son términos que empleaban los rabinos con el sentido de excluir y admitir, respectivamente.

20 Luego Jesús ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.16.20 Que no dijeran a nadie: Véase Mc 1.34 nota.

Jesús anuncia su muerte

21 A partir de entonces Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que él tendría que ir a Jerusalén, y que los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley lo harían sufrir mucho. Les dijo que lo iban a matar, pero que al tercer día resucitaría.16.21 Que lo iban a matar... resucitaría: Mt 17.22-23; 20.17-19. Véase Mc 8.31—9.1 n.22 Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo:

¡Dios no lo quiera, Señor! ¡Esto no te puede pasar!

23 Pero Jesús se volvió y le dijo a Pedro:

¡Apártate de , Satanás,16.23 Jesús parece reconocer aquí una continuación de la tentación de Satanás (cf. Mt 4.10). pues eres un tropiezo para ! no ves las cosas como las ve Dios, sino como las ven los hombres.

24 Luego Jesús dijo a sus discípulos:

Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de mismo, cargue con su cruz y sígame. 25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía, la encontrará.16.24-25 Cargue con su cruz: Sobre esta metáfora, véase Mt 10.38 n.; cf. también Lc 14.27; 17.33; Jn 12.24-25.26 ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida?16.25-26 Vida: la palabra griega significa vida, alma, o uno mismo. La expresión pierde la vida en el v. 26 equivale a arruina su vida (o se pierde a sí mismo, como en efecto lo expresa Lc 9.25).27 Porque el Hijo del hombre va a venir con la gloria de su Padre y con sus ángeles,Mt 25.31. y entonces recompensará a cada uno conforme a lo que haya hecho.16.27 Sal 62.11-12 (12-13); Pr 24.12; Jer 17.10; Ez 18.30; Eclo 16.12,14; Ro 2.6.28 Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán hasta que vean al Hijo del hombre venir a reinar.16.28 Se han dado varias interpretaciones de esta declaración de Jesús, entendiéndola como referencia a: (1) su segunda venida, que los primeros cristianos creían que ocurriría en vida de ellos; (2) la exaltación y gloria de Jesús, que su muerte y resurrección significaban (Lc 24.26; Jn 12.23; 13.31-32; Hch 3.13), o (3) la transfiguración de Jesús, que se relata en el pasaje que sigue.

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