Jesús sana a dos ciegos
27 Al salir Jesús de allí, dos ciegos lo siguieron, gritando:
—¡Ten compasión de nosotros, Hijo de David!9.27 Hijo de David: título aplicado por los judíos al Mesías, el cual había de ser descendiente del rey David (véase Mt 1.1 n.). Cf. el relato similar en Mt 20.29-34.
28 Cuando Jesús entró en la casa, los ciegos se le acercaron, y él les preguntó:
—¿Creen ustedes que puedo hacer esto?
—Sí, Señor —le contestaron.
29 Entonces Jesús les tocó los ojos, y les dijo:
—Que se haga conforme a la fe que ustedes tienen.
30 Y recobraron la vista. Jesús les advirtió mucho:
—Procuren que no lo sepa nadie.9.30 Que no lo sepa nadie: Véase Mc 1.34 nota.
31 Pero, apenas salieron, contaron por toda aquella región lo que Jesús había hecho.