9 Jesús se fue de allí y vio a un hombre llamado Mateo,9.9 Mateo: Véase Mc 2.14 n. que estaba sentado en el lugar donde cobraba los impuestos para Roma. Jesús le dijo:
—Sígueme.
Entonces Mateo se levantó y lo siguió.
10 Sucedió que Jesús estaba comiendo en la casa,9.10 En la casa: Puede entenderse como la de Mateo, o la de Jesús mismo (véase 9.1 n.). y muchos de los que cobraban impuestos9.10 Los que cobraban impuestos: Véanse Mt 5.46 n. y Cobradores de impuestos en el Índice temático. para Roma, y otra gente de mala fama,9.10 Gente de mala fama: Lit. pecadores. Los fariseos llamaban pecadores (v. 11) a los que no interpretaban la ley como ellos o ejercían profesiones poco honrosas. Comer con ellos era un gesto de amistad y aceptación. Cf. Lc 15.1-2. llegaron y se sentaron también a la mesa junto con Jesús y sus discípulos. 11 Al ver esto, los fariseos preguntaron a los discípulos:
—¿Cómo es que su maestro come con cobradores de impuestos y pecadores?
12 Jesús lo oyó y les dijo:
—Los que están buenos y sanos no necesitan médico, sino los enfermos. 13 Vayan y aprendan el significado de estas palabras: "Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios."9.13 Os 6.6, citado también en Mt 12.7. Oseas había insistido en que los actos de compasión y bondad son más importantes que ofrecer sacrificios en el templo; cf. también Mt 5.23-24. Pues yo no he venido a llamar a los justos,9.13 Justos: Véase Lc 15.7 nota. sino a los pecadores.
La pregunta sobre el ayuno
(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)