1 Pero como Balaam vio que al Señor le parecía bien bendecir a Israel, ya no fue a recibir profecías de parte de él, como lo había hecho las otras veces, sino que volvió la mirada hacia el desierto. 2 Y al ver Balaam a Israel acampado por tribus, el espíritu de Dios se apoderó de él; 3 entonces Balaam pronunció esta profecía:
«Mensaje de Balaam, hijo de Beor,
hombre de mirada penetrante,24.3 De mirada penetrante: o posiblemente de ojos cerrados. En este último caso, podría tratarse de una visión en éxtasis o en sueños, cuando se tienen cerrados los ojos.
4 que al caer en éxtasis ve con más claridad,
que recibe mensajes y tiene visiones
de parte del Dios todopoderoso.24.3-4 Estos vv. sugieren el estado de éxtasis o frenesí del profeta (véase Nm 11.25 n.).
5 ¡Jacob, qué bellas son tus tiendas!
¡Qué bello, Israel, tu campamento!
6 Parecen largas filas de palmeras,24.6 Largas filas de palmeras: otra posible traducción: arroyos extendidos.
jardines junto a un río,
áloes plantados por el Señor,
¡cedros a la orilla del agua!
7 Israel tendrá agua en abundancia
para beber y regar sus sembrados.24.7 Israel tendrá... sembrados: Traducción probable; el hebreo de la primera parte del v. es poco claro.
Su rey dominará a Agag;24.7 Agag: Cf. 1 S 15.8,32-33.
su poder real será muy grande.
8 Dios, que los sacó de Egipto, es para ellos
lo que son para el búfalo sus cuernos.24.8 Sobre el significado de esta comparación, véase Nm 23.22 n.
Israel devorará a las naciones enemigas;
les romperá los huesos,
y los herirá con sus flechas.
9 Cuando se acuesta a descansar, parece un león:
nadie se atreve a despertarlo.
¡Bendito sea el que te bendiga,
y maldito el que te maldiga!»24.9 Las últimas palabras de esta profecía de Balaam repiten la promesa de Dios en Gn 12.3.
Profecías de Balaam
10 Al oír esto, Balac se enojó mucho con Balaam, y golpeando las manos24.10 Golpeando las manos: en señal de disgusto y enojo. le dijo:
—Yo te llamé para que maldijeras a mis enemigos, y resulta que ya van tres veces que los bendices. 11 ¡Más te vale volver a tu casa! Yo había prometido hacerte grandes honores, pero el Señor lo ha impedido.
12 Y Balaam le respondió:
—Ya les advertí a tus mensajeros 13 que, aunque me dieras todo el oro y la plata que caben en tu palacio, yo no podría desobedecer las órdenes del Señor ni hacer nada bueno ni malo por mi propia cuenta, y que solo diría lo que el Señor me ordenara decir.24.13 Nm 22.20; 23.12,26.14 Pues bien, regreso a mi país; pero antes voy a decirte lo que este pueblo hará en el futuro con tu pueblo.
15 Entonces Balaam pronunció esta profecía:
«Mensaje de Balaam, hijo de Beor,
hombre de mirada penetrante,24.15 De mirada penetrante: Véase 24.3 n.
16 que al caer en éxtasis ve con más claridad,
que conoce lo que el Altísimo conoce,
que recibe mensajes y tiene visiones
de parte del Dios todopoderoso.24.15-16 Balaam repite las palabras de los vv. 3-4.
17 Veo algo en el futuro, diviso algo allá muy lejos:
es una estrella que sale de Jacob,
un rey que se levanta en Israel.
Le aplastará la cabeza a Moab,
aplastará a todos los descendientes de Set.24.17 Descendientes de Set: probable referencia a los setitas, pueblo nómada de Palestina, o bien a los propios moabitas. (El hebreo significa Lit. hijos de tumulto o de orgullo.)
18 Conquistará Edom,
se apoderará de Seír,24.18 Seír: otro nombre de Edom. Cf. Gn 36.8. que es su enemigo.
Israel realizará grandes hazañas.
19 Un vencedor saldrá de Jacob
y destruirá a los que queden en la ciudad.»24.17-19 Este pasaje alude evidentemente a la conquista de Moab y de Edom por el rey David (2 S 8.2,13-14). Cf. Gn 49.10.
20 Después vio Balaam a Amalec, y pronunció esta profecía:
«Amalec es una nación importante,
pero terminará destruida por completo.»24.20 Los amalecitas vivían en el Négueb (Nm 13.29), y eran enemigos tradicionales de los israelitas (véase Ex 17.8 nota).
21,22 También vio a los quenitas, y pronunció esta profecía:
«Descendientes de Caín:
aunque sus refugios sean firmes,
aunque hayan puesto su nido24.21-22 El texto hebreo hace un juego de palabras entre el nombre de Caín y el vocablo nido (heb. quen). entre las rocas,
ese nido será destruido por el fuego
cuando Asiria los haga prisioneros.»24.21-22 La tribu de los quenitas reconocía como antepasado común a Caín (cf. Gn 4.1). Moisés estuvo vinculado con ella a través de su suegro, llamado unas veces Reuel (Ex 2.16), otras Jetró (Ex 3.1) y otras Hobab el quenita (Jue 1.16; 4.11). El AT menciona en varias ocasiones a los quenitas (1 S 15.6; 30.29).
23 Después pronunció esta profecía:
«¡Ay! ¿Quién vivirá todavía
cuando Dios haga estas cosas?24.23 ¿Quién vivirá... estas cosas?: traducción probable. Heb. oscuro.
24 Vienen naves de la costa de Chipre, y dejarán en ruinas a Asiria y a Éber,
pues también Éber será destruido.»
25 Después de esto Balaam se puso en camino y volvió a su casa. Balac también se puso en camino.