La esposa y los hijos de Oseas
2 El Señor comenzó así el mensaje que quería comunicar por medio de Oseas: «La tierra de Israel se ha prostituido apartándose de mí.1.2 La tierra de Israel se ha prostituido apartándose de mí: Esta expresión condena ciertas prácticas religiosas de los israelitas, en las que el culto del Señor, el Dios de Israel, se mezclaba con ritos dedicados a Baal, el dios cananeo de la fertilidad (véase Jue 2.13 n). Tales ritos incluían ocasionalmente relaciones sexuales con prostitutas que eran, a su vez, sacerdotisas de las divinidades cananeas. La palabra prostitución, en el libro de Oseas, se refiere unas veces a la inmoralidad sexual, y otras, en sentido figurado, a la infidelidad del pueblo israelita a su Dios (cf. Os 5.3; 6.10; 9.1); al decir que la tierra de Israel se ha prostituido, el profeta denuncia la corrupción de una sociedad donde todo se ha pervertido, desde la relación con Dios hasta la lealtad para con el prójimo (Os 4.1-2). Véase Jer 2.20 nota. De la misma manera, ve tú y toma por mujer a una prostituta,1.2 Toma por mujer a una prostituta: Como Oseas identifica la idolatría con la prostitución (4.11-19), algunos intérpretes han sugerido que Gómer, la mujer del profeta, no fue una ramera, ni una mujer dedicada a la prostitución sagrada en algún santuario cananeo, sino simplemente una joven israelita devota de Baal. Cf. 1 R 18.20-40; 19.1-18. y ten hijos con ella; así ellos serán hijos de una prostituta.»