5 El Señor no soporta a los orgullosos;
tarde o temprano tendrán su castigo.16.5 Cf. Pr 11.21. Los orgullosos no desean arrepentirse y, por eso, se niegan a sí mismos la posibilidad de ser perdonados. La oposición de Dios contra el orgullo y la soberbia es también un tema fundamental de la literatura profética (cf. Is 2.6-22).