Pular para o conteúdo
Publicidade

Provérbios 23

- 6 -

1 Cuando un gran señor te invite a comer,

piensa bien delante de quién te encuentras.

2 Aunque tengas mucha hambre,

controla tu apetito;

3 no codicies sus deliciosos manjares,

porque te puede estar engañando.23.1-3 Cf. Pr 23.6; Eclo 31.13-21.Porque te puede estar engañando: en el sentido de poner a prueba para medir la calidad de la persona.

- 7 -

4 No te esfuerces por hacerte rico;

deja de preocuparte por eso.

5 Si te fijas bien, verás que no hay riquezas;

de pronto se van volando, como águilas,

como si les hubieran salido alas.Ec 5.13-17.

- 8 -

6 No te sientes a la mesa de un tacaño,

ni codicies sus deliciosos manjares,

7 que son como un pelo en la garganta:23.7 Como un pelo en la garganta: según la versión griega (LXX). Hebreo oscuro. Un pelo en la garganta puede ocasionar vómito, con lo cual los manjares no serían de ningún provecho.

él te invita a comer y beber,

pero no lo dice en serio;

8 vomitarás después lo que comiste

y de nada te habrán servido tus palabras amables.23.6-8 Pr 23.1-3; Eclo 31.13-21.

- 9 -

9 No hables a oídos del necio,

pues se burlará de tus sabias palabras.23.9 En Mt 7.6, Jesús da la misma enseñanza con otras palabras.

- 10 -

10 No cambies de lugar los linderos antiguos,

ni invadas el terreno de los huérfanos,

11 porque ellos tienen un poderoso libertador

que saldrá contra ti en su defensa.23.10-11 Estos vv. completan y complementan lo dicho en Pr 22.28. Véase Pr 15.25 n. A la luz de estos vv., el poderoso libertador es Dios mismo.

- 11 -

12 Aplica tu mente y tus oídos

a la instrucción y a los conocimientos.

- 12 -

13 No dejes de corregir al joven,

que unos cuantos azotes no lo matarán;

14 por el contrario, si lo corriges,

lo librarás de la muerte.23.13-14 Véase Pr 19.18 n.; cf. Eclo 30.1,7-13.El sabio expone su pensamiento contraponiendo dos clases de males: el mal menor es el que puede sentir el joven al ser castigado; el mal definitivo (la muerte) es el que le sobrevendrá si no es corregido a tiempo.

- 13 -

15 Cuando alcances la sabiduría, hijo mío,

no habrá nadie más feliz que yo;

16 sentiré una profunda alegría

al oírte hablar como es debido.23.15-16 Véase Pr 10.1 nota.

- 14 -

17 No tengas envidia de los pecadores;23.17-18 No tengas envidia de los pecadores: Cf. Sal 37.1-4; Pr 3.31; Eclo 9.11-12.

antes bien, honra siempre al Señor;

18 entonces tendrás un buen fin23.18 Tendrás un buen fin: según la versión griega (LXX). Heb. tendrá buen fin.

y tu esperanza jamás será destruida.Pr 24.14.

- 15 -

19 Atiende bien, hijo mío, y aprende;

procura seguir el buen camino.

20 No te juntes con los borrachos

ni con los que comen demasiado,

21 pues los borrachos y los glotones acaban en la ruina,

y los perezosos se visten de harapos.23.19-21 La Ley establecía una severa sanción para los que se comportaban de este modo (Dt 21.18-21). Cf. también Pr 21.17; Eclo 18.30-33.

- 16 -

22 Atiende a tu padre, que te engendró;

no desprecies a tu madre cuando sea anciana.

23 Compra la verdad y la sabiduría,

la instrucción y el entendimiento, ¡y no los vendas!

24 El padre del hijo bueno y sabio

tiene razón para estar feliz y orgulloso;

25 ¡haz, pues, que tu padre y tu madre

se sientan felices y orgullosos!23.22-25 Pr 10.1; 17.25; 19.26; 23.15-16.

- 17 -

26 Pon toda tu atención en , hijo mío,

y mira con buenos ojos mi ejemplo;

27 porque la mujer extraña, la prostituta, es como un pozo profundo y angosto;23.27 Cf. Pr 22.14. El pozo profundo y angosto: posible alusión al pozo del abismo (cf. Ap 9.1-2).

28 se pone al acecho, como un ladrón,

y hace que muchos hombres se pierdan.

- 18 -

29 ¿Quién sufre? ¿Quién se queja?

¿Quién anda en pleitos y lamentos?

¿Quién es herido sin motivo?

¿Quién tiene turbia la mirada?

30 El que no abandona jamás el vino

y anda ensayando nuevas bebidas.

31 No te fijes en el vino.

¡Qué rojo se pone y cómo brilla en la copa!

¡Con qué suavidad se resbala!

32 Pero al final es como una serpiente

que muerde y causa dolor.

33 Te hará ver cosas extrañas,

y pensar y decir tonterías;

34 te hará sentir que estás en alta mar,

recostado en la punta del palo mayor,Sal 107.26-27.

35 y dirás:

«Me golpearon, y no lo sentí;

me azotaron, y no me di cuenta;

pero en cuanto me despierte

iré en busca de más vino.»

Veja também