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1 Cuando un gran señor te invite a comer,
piensa bien delante de quién te encuentras.
2 Aunque tengas mucha hambre,
controla tu apetito;
3 no codicies sus deliciosos manjares,
porque te puede estar engañando.23.1-3 Cf. Pr 23.6; Eclo 31.13-21.Porque te puede estar engañando: en el sentido de poner a prueba para medir la calidad de la persona.
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4 No te esfuerces por hacerte rico;
deja de preocuparte por eso.
5 Si te fijas bien, verás que no hay riquezas;
de pronto se van volando, como águilas,
como si les hubieran salido alas.Ec 5.13-17.
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6 No te sientes a la mesa de un tacaño,
ni codicies sus deliciosos manjares,
7 que son como un pelo en la garganta:23.7 Como un pelo en la garganta: según la versión griega (LXX). Hebreo oscuro. Un pelo en la garganta puede ocasionar vómito, con lo cual los manjares no serían de ningún provecho.
él te invita a comer y beber,
pero no lo dice en serio;
8 vomitarás después lo que comiste
y de nada te habrán servido tus palabras amables.23.6-8 Pr 23.1-3; Eclo 31.13-21.
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9 No hables a oídos del necio,
pues se burlará de tus sabias palabras.23.9 En Mt 7.6, Jesús da la misma enseñanza con otras palabras.
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10 No cambies de lugar los linderos antiguos,
ni invadas el terreno de los huérfanos,
11 porque ellos tienen un poderoso libertador
que saldrá contra ti en su defensa.23.10-11 Estos vv. completan y complementan lo dicho en Pr 22.28. Véase Pr 15.25 n. A la luz de estos vv., el poderoso libertador es Dios mismo.
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12 Aplica tu mente y tus oídos
a la instrucción y a los conocimientos.
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13 No dejes de corregir al joven,
que unos cuantos azotes no lo matarán;
14 por el contrario, si lo corriges,
lo librarás de la muerte.23.13-14 Véase Pr 19.18 n.; cf. Eclo 30.1,7-13.El sabio expone su pensamiento contraponiendo dos clases de males: el mal menor es el que puede sentir el joven al ser castigado; el mal definitivo (la muerte) es el que le sobrevendrá si no es corregido a tiempo.
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15 Cuando alcances la sabiduría, hijo mío,
no habrá nadie más feliz que yo;
16 sentiré una profunda alegría
al oírte hablar como es debido.23.15-16 Véase Pr 10.1 nota.
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17 No tengas envidia de los pecadores;23.17-18 No tengas envidia de los pecadores: Cf. Sal 37.1-4; Pr 3.31; Eclo 9.11-12.
antes bien, honra siempre al Señor;
18 entonces tendrás un buen fin23.18 Tendrás un buen fin: según la versión griega (LXX). Heb. tendrá buen fin.
y tu esperanza jamás será destruida.Pr 24.14.
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19 Atiende bien, hijo mío, y aprende;
procura seguir el buen camino.
20 No te juntes con los borrachos
ni con los que comen demasiado,
21 pues los borrachos y los glotones acaban en la ruina,
y los perezosos se visten de harapos.23.19-21 La Ley establecía una severa sanción para los que se comportaban de este modo (Dt 21.18-21). Cf. también Pr 21.17; Eclo 18.30-33.
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22 Atiende a tu padre, que te engendró;
no desprecies a tu madre cuando sea anciana.
23 Compra la verdad y la sabiduría,
la instrucción y el entendimiento, ¡y no los vendas!
24 El padre del hijo bueno y sabio
tiene razón para estar feliz y orgulloso;
25 ¡haz, pues, que tu padre y tu madre
se sientan felices y orgullosos!23.22-25 Pr 10.1; 17.25; 19.26; 23.15-16.
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26 Pon toda tu atención en mí, hijo mío,
y mira con buenos ojos mi ejemplo;
27 porque la mujer extraña, la prostituta, es como un pozo profundo y angosto;23.27 Cf. Pr 22.14. El pozo profundo y angosto: posible alusión al pozo del abismo (cf. Ap 9.1-2).
28 se pone al acecho, como un ladrón,
y hace que muchos hombres se pierdan.
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29 ¿Quién sufre? ¿Quién se queja?
¿Quién anda en pleitos y lamentos?
¿Quién es herido sin motivo?
¿Quién tiene turbia la mirada?
30 El que no abandona jamás el vino
y anda ensayando nuevas bebidas.
31 No te fijes en el vino.
¡Qué rojo se pone y cómo brilla en la copa!
¡Con qué suavidad se resbala!
32 Pero al final es como una serpiente
que muerde y causa dolor.
33 Te hará ver cosas extrañas,
y pensar y decir tonterías;
34 te hará sentir que estás en alta mar,
recostado en la punta del palo mayor,Sal 107.26-27.
35 y dirás:
«Me golpearon, y no lo sentí;
me azotaron, y no me di cuenta;
pero en cuanto me despierte
iré en busca de más vino.»