15 Calma tu sed con el agua
que brota de tu propio pozo.5.15-19 La fidelidad a la compañera de la juventud (v. 18) es el mejor antídoto contra la tentación de ceder ante la mujer ajena. Esta estrofa rebosa de imágenes y figuras relacionadas con el agua (pozo, manantial), que es símbolo de vida y frescura (véase Pr 3.20 n.).
16 No derrames el agua de tu manantial;
no la desperdicies derramándola por la calle.
17 Pozo y agua son tuyos, y de nadie más;
¡no los compartas con extraños!
18 ¡Bendita sea tu propia fuente!5.18 Cf. Cnt 4.12,15.
¡Goza con la compañera de tu juventud,5.18 Gózate con la compañera de tu juventud: Cf. Dt 20.7; Pr 2.16-17; Ec 9.9; Mal 2.14.
19 delicada y amorosa cervatilla!
¡Que nunca te falten sus caricias!
¡Que siempre te envuelva con su amor!5.19 Las cervatillas son un símbolo de la gracia y la hermosura. ¡Que nunca te falten sus caricias!: otra posible traducción: ¡que siempre te embriaguen sus caricias! La imagen se explica en el v. 20.
20 ¿Por qué enredarte, hijo mío, con la mujer ajena?
¿Por qué arrojarte en brazos de una extraña?5.20 Las preguntas son retóricas, ya que la respuesta está dada en el v. anterior.