3 Pues la mujer ajena habla con dulzura
y su voz es más suave que el aceite;5.3 Más suave que el aceite: Cf. Sal 55.21(22); Pr 6.24; 7.5. Mujer ajena: La palabra hebrea se traduce a veces por ramera o prostituta, pero, en realidad, se trata de la mujer adúltera. Las palabras de esta mujer se mencionan en 7.14-20.
4 pero termina siendo más amarga que el ajenjo5.4 Ajenjo: planta medicinal de sabor amargo, que a veces se usaba con bebidas fermentadas, como el vino y el vinagre, para aliviar los dolores.
y más cortante que una espada de dos filos.5.3-4 Cf. Ec 7.26.
5 Andar con ella conduce a la muerte;
sus pasos llevan directamente al sepulcro.5.5 Cf. Jue 16.4-22; Sal 9.17(18). Sepulcro: heb. sheol (véase Sal 6.5(6) n.). La figura de esta mujer contrasta con la de la sabiduría, que alarga los días y es fuente de vida (Pr 4.13).
6 A ella no le importa el camino de la vida
ni se fija en lo inseguro de sus pasos.5.6 El hebreo de este v. es oscuro y la traducción es sólo probable.