9 Hermanos, no se quejen unos de otros, para que no sean juzgados; pues el Juez está ya a la puerta.5.9 El Juez puede ser Cristo (v. 8; cf. Mt 25.31; Hch 10.42) o Dios mismo (4.12; cf. Ro 2.16; Heb 12.23).
9 Hermanos, no se quejen unos de otros, para que no sean juzgados; pues el Juez está ya a la puerta.5.9 El Juez puede ser Cristo (v. 8; cf. Mt 25.31; Hch 10.42) o Dios mismo (4.12; cf. Ro 2.16; Heb 12.23).