7 Por lo cual, como dice el Espíritu Santo:
Si oís hoy su voz,
8 no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación,
como en el día de la prueba en el desierto,
12 Tened cuidado, hermanos, no sea que en alguno de vosotros haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse3:12 O, apostatar del Dios vivo. 13 Antes exhortaos los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: Hoy; no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado. 15 en cuanto se dice:
Si oís hoy su voz,
no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.