7 Por eso el Espíritu Santo dice:
«Cuando oigan hoy su voz,
8 no endurezcan el corazón
como lo hicieron los israelitas cuando se rebelaron,
aquel día que me pusieron a prueba en el desierto.
12 Por lo tanto, amados hermanos, ¡cuidado! Asegúrense de que ninguno de ustedes tenga un corazón maligno e incrédulo que los aleje del Dios vivo. 13 Adviértanse unos a otros todos los días mientras dure ese «hoy», para que ninguno sea engañado por el pecado y se endurezca contra Dios. 15 Recuerden lo que dice:
«Cuando oigan hoy su voz,
no endurezcan el corazón
como lo hicieron los israelitas cuando se rebelaron»3:15 Sal 95:7-8..