Profecía sobre Tiro
1 Profecía sobre23:1 O, Carga de Tiro.
Gemid, naves de Tarsis,
porque Tiro ha sido destruida, sin casas y sin puerto23:1 Lit., entrada;
desde la tierra de Chipre23:1 Heb., Quittim les ha sido revelado.
2 Callad, moradores de la costa,
mercaderes de Sidón;
tus mensajeros cruzaron el mar23:2 Así en los M.M.M.; en el T.M., que pasando el mar, te abastecían,
3 y estuvieron en muchas aguas.
Sus ingresos eran el grano del Nilo23:3 Heb., Shijor y la cosecha del río,
y ella era el mercado de las naciones.
4 Avergüénzate, Sidón,
porque habla el mar, la fortaleza del mar, diciendo:
No he estado de parto, ni he dado a luz,
no he educado jóvenes, ni he criado vírgenes.
5 Cuando la noticia llegue a Egipto,
se angustiarán por las nuevas de Tiro.
6 Pasad a Tarsis;
gemid, moradores de la costa.
7 ¿Es esta vuestra ciudad divertida
cuyos días se remontan a la antigüedad,
cuyos pies solían llevarla a establecerse en lugares distantes23:7 Lit., peregrinar lejos?
8 ¿Quién ha planeado esto contra Tiro, la que concedía coronas,
cuyos mercaderes eran príncipes, cuyos comerciantes eran los nobles de la tierra?
9 El Señor de los ejércitos lo ha planeado para abatir el orgullo de toda hermosura,
para humillar a todos los nobles de la tierra.
10 Inunda23:10 Lit., Pasa sobre tu tierra como el Nilo, hija de Tarsis,
ya no hay más restricción23:10 Quizás: ceñidor, o, puerto.
11 Su mano ha extendido sobre el mar,
ha hecho temblar los reinos;
el Señor ha dado orden respecto a Canaán para que destruyan sus fortalezas.
12 Él ha dicho: No te divertirás más,
virgen oprimida, hija de Sidón.
Levántate, pasa a Chipre23:12 Heb., Quittim;
aun allí no hallarás descanso.
13 He aquí la tierra de los caldeos. Este pueblo no existía; Asiria lo designó para moradores del desierto. Ellos levantaron sus torres de sitio, despojaron sus palacios y la convirtieron en ruinas.
14 Gemid, naves de Tarsis,
porque ha sido destruida vuestra fortaleza.
15 Y acontecerá en aquel día que Tiro será olvidada por setenta años, como los días de un rey. Al cabo de los setenta años le sucederá a Tiro como en la canción de la ramera:
16 Toma la lira, anda por la ciudad,
oh ramera olvidada;
tañe hábilmente las cuerdas, canta muchas canciones,
para que seas recordada.
17 Y sucederá al cabo de los setenta años que el Señor visitará a Tiro. Entonces ella regresará a su paga de ramera, y se prostituirá con todos los reinos sobre23:17 Lit., del mundo sobre la faz de la tierra. 18 Y sus ganancias y su paga de ramera serán consagradas al Señor; no serán almacenadas ni acumuladas, sino que su ganancia llegará a ser suficiente alimento y vestidura selecta para aquellos que habiten en la presencia del Señor.