Ariel y sus enemigos
1 ¡Ay, Ariel29:1 I.e., León de Dios; refiriéndose a Jerusalén, Ariel29:1 I.e., León de Dios; refiriéndose a Jerusalén la ciudad donde acampó David!
Añadid año sobre año, celebrad las fiestas a su tiempo29:1 Lit., que las fiestas sigan su curso.
2 Y traeré angustias a Ariel,
y será una ciudad de lamento y de duelo;
será para mí como un Ariel.
3 Acamparé contra ti rodeándote29:3 Lit., como un círculo,
pondré contra ti vallas de asedio,
y levantaré contra ti baluartes.
4 Entonces serás humillada,
desde el suelo hablarás,
y desde el polvo donde estás postrada
saldrá tu habla.
Tu voz será también como la de un espíritu29:4 O, fantasma de la tierra,
y desde el polvo susurrará tu habla.
5 Pero la multitud de tus enemigos29:5 Lit., extraños será como polvo fino,
y la multitud de los crueles como paja que se va volando29:5 Lit., que pasa;
sucederá en un instante, de repente.
6 Serás castigada29:6 Lit., visitada por el Señor de los ejércitos con truenos y terremotos y gran ruido,
con torbellino y tempestad y con llama de fuego consumidor.
7 Y será como un sueño, una visión nocturna,
la multitud de todas las naciones que combaten contra Ariel,
todos los que combaten contra ella y su fortaleza, y los que la afligen.
8 Y será como cuando un hambriento sueña,
y he aquí, está comiendo;
pero cuando despierta, su hambre no ha sido satisfecha29:8 Lit., su alma está vacía.
O como cuando un sediento sueña,
y he aquí, está bebiendo;
pero cuando despierta, he aquí, está desfallecido,
y su sed no ha sido aplacada29:8 Lit., su alma está reseca.
Así será la multitud de todas las naciones
que combaten contra el monte Sión.
9 Deteneos y esperad,
cegaos y sed ciegos.
Se embriagan, pero no con vino;
se tambalean, pero no con licor.
10 Porque el Señor ha derramado sobre vosotros espíritu de sueño profundo,
Él ha cerrado vuestros ojos: los profetas,
y ha cubierto vuestras cabezas: los videntes.
11 Y toda la visión será para vosotros como las palabras de un libro29:11 O, rollo sellado, que cuando se le da al que sabe leer29:11 Lit., sabe de libros, diciéndole: Lee esto, por favor; y él dirá: No puedo, porque está sellado. 12 Entonces el libro29:12 O, rollo será dado al que no sabe leer29:12 Lit., no sabe de libros, diciéndole: Lee esto, por favor; y él dirá: No sé leer29:12 Lit., No sé de libros.
Hipocresía de Israel
13 Dijo entonces el Señor:
Por cuanto este pueblo se me acerca con sus palabras29:13 Lit., boca
y me honra con sus labios,
pero aleja de mí su corazón,
y su veneración29:13 Lit., temor de mí hacia mí es solo una tradición29:13 Lit., un mandamiento de hombres aprendida de memoria,
14 por tanto, he aquí, volveré a hacer maravillas con este pueblo, prodigiosas maravillas;
y perecerá la sabiduría de sus sabios,
y se eclipsará el entendimiento de sus entendidos.
15 ¡Ay de los que van muy hondo
para esconder sus planes29:15 Lit., el consejo al Señor,
y realizan29:15 Lit., están sus obras en tinieblas
y dicen: ¿Quién nos ve, o quién nos conoce?
16 ¡Qué equivocación la vuestra!
¿Es acaso el alfarero como el barro,
para que lo que está hecho diga a su hacedor: Él no me hizo;
o lo que está formado diga al que lo formó: Él no tiene entendimiento?
Redención de Israel
17 ¿Acaso no queda ya muy poco tiempo
para que29:17 Lit., y el Líbano se convierta en campo fértil,
y el campo fértil sea considerado bosque?
18 En aquel día los sordos oirán las palabras de un libro,
y desde la oscuridad y desde las tinieblas los ojos de los ciegos verán.
19 Los afligidos aumentarán también su alegría en el Señor,
y los necesitados de la humanidad se regocijarán en el Santo de Israel.
20 Porque el violento tendrá su fin, el escarnecedor será acabado,
y serán cortados todos los que se desvelan por hacer el mal;
21 los que hacen que una persona sea acusada29:21 Lit., ponen bajo condenación a una persona por una palabra,
tienden lazos al que juzga en la puerta,
y defraudan29:21 Lit., desvían al justo con vanos argumentos29:21 Lit., con confusión.
22 Por tanto el Señor, que redimió a Abraham, dice así acerca de la casa de Jacob:
Jacob no será ahora avergonzado, ni palidecerá ahora su rostro;
23 porque cuando vea a sus hijos29:23 O, sus hijos vean, la obra de mis manos, en medio suyo,
ellos santificarán mi nombre;
ciertamente, santificarán al Santo de Jacob,
y tendrán temor al Dios de Israel.
24 Los descarriados de espíritu conocerán la verdad29:24 Lit., el entendimiento,
y los murmuradores aceptarán29:24 Lit., aprenderán instrucción.