4 No temas, pues no serás avergonzada;
ni te sientas humillada, pues no serás agraviada;
sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud,
y del oprobio de tu viudez no te acordarás más.
4 No temas, pues no serás avergonzada;
ni te sientas humillada, pues no serás agraviada;
sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud,
y del oprobio de tu viudez no te acordarás más.