10 Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.Mt. 13.14-15;Mr. 4.12;Lc. 8.10;Jn. 12.40;Hch. 28.26-27.
para que no se vuelvan a mí en busca de sanidad.6:9-10 La versión griega dice Y él me dijo: —Ve y dile a este pueblo: / "Cuando ustedes oigan lo que digo, no entenderán. / Cuando vean lo que hago, no comprenderán". / Pues el corazón de este pueblo está endurecido, / y sus oídos no pueden oír, y han cerrado los ojos, / así que sus ojos no pueden ver, / y sus oídos no pueden oír, / y su corazón no puede entender, / y no pueden volver a mí para que yo los sane. Comparar Mt 13:14-15; Mc 4:12; Lc 8:10; Hch 28:26-27.
10 Entorpece la mente6.10 La mente: Lit. el corazón. Véase Sal 12.2(3) n.de este pueblo;
tápales los oídos y cúbreles los ojos
para que no puedan ver ni oír,
ni puedan entender,
para que no se vuelvan a mí
y yo no los sane.»6.10 Entorpece... y yo no los sane: Isaías fue enviado a proclamar la palabra de Dios a un pueblo que no estaba dispuesto a escucharla. Aunque trató de hacerles ver y comprender, ellos, empezando por el rey Ahaz (cf. Is 7.12), siguieron sus propios criterios, y no los del Señor. De ahí el resultado paradójico de su predicación: la palabra de Dios anunciada por el profeta, al no ser escuchada ni obedecida, dejó a sus oyentes más ciegos y endurecidos de lo que habían estado antes de oírla. El NT cita con frecuencia estos vv. (Mt 13.14-15; Mc 4.12; Lc 8.10; Jn 12.40; Hch 28.26-27). Cf. Ez 12.2.
10 Entorpece el corazón de este pueblo. Cierra sus oídos, y ciega sus ojos. Que no vea con sus ojos ni oiga con sus oídos, ni entienda con su corazón, para que no se convierta ni sea sanado.»Mt 13.14-15;Mc 4.12;Lc 8.10;Jn 12.40;Hch 28.26-27.
10 Engruesa el corazón 6.10 Dt. 29.4.de aqueste pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos; porque no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.