4 Desde la antigüedad no habían escuchado ni dado oídos,
ni el ojo había visto a un Dios fuera de ti
que obrara a favor del que esperaba en Él.
4 Desde la antigüedad no habían escuchado ni dado oídos,
ni el ojo había visto a un Dios fuera de ti
que obrara a favor del que esperaba en Él.