Jesús ungido en Betania
3 Y estando Él en Betania, sentado14:3 Lit., reclinadoa la mesa en casa de Simón el leproso, vino una mujer con un frasco de alabastro de perfume muy costoso de nardo puro; y rompió el frasco y lo derramó sobre la cabeza de Jesús14:3 Lit., El. 6 Pero Jesús dijo: Dejadla; ¿por qué la molestáis? Buena obra ha hecho conmigo.8 Ella ha hecho lo que ha podido; se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.9 Y en verdad os digo: Dondequiera que el evangelio se predique en el mundo entero, también se hablará de lo que esta ha hecho, para memoria suya.