3 Jesús había ido a Betania, a casa de Simón, al que llamaban el leproso.14.3 Simón, al que llamaban el leproso: Véase Mt 26.6 n. Mientras estaba sentado a la mesa,14.3 Sentado a la mesa: En realidad, los comensales se recostaban sobre unos divanes (véase Lc 7.38 n.). llegó una mujer que llevaba un frasco de alabastro14.3 Alabastro: piedra blanda y fina. lleno de perfume de nardo puro,14.3 Nardo: ungüento muy valioso, hecho de la planta del mismo nombre e importado de la India. de mucho valor. Rompió el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús.
6 Pero Jesús dijo:
—Déjenla; ¿por qué la molestan? Ha hecho una obra buena conmigo. 8 Esta mujer ha hecho lo que ha podido: ha perfumado mi cuerpo de antemano para mi entierro.14.8 Véase Mt 26.8-12 n.; cf. Jn 19.40.9 Les aseguro que en cualquier lugar del mundo donde se anuncie la buena noticia, se hablará también de lo que hizo esta mujer, y así será recordada.
Judas traiciona a Jesús
(Mt 26.14-16; Lc 22.3-6)