2 Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides ninguno de sus beneficios.
3 Él es el que perdona todas tus iniquidades,
el que sana todas tus enfermedades;
2 Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides ninguno de sus beneficios.
3 Él es el que perdona todas tus iniquidades,
el que sana todas tus enfermedades;