Plegaria en medio de la destrucción
Masquil#74:0 Posiblemente, Salmo didáctico, o contemplativo de Asaf.
1 Oh Dios, ¿por qué nos has rechazado para siempre?
¿Por qué se enciende tu ira contra las ovejas de tu prado74:1 O, pasto?
2 Acuérdate de tu congregación, la que adquiriste desde los tiempos antiguos,
la que redimiste para que sea la tribu de tu heredad,
y de este monte Sión donde has habitado.
3 Dirige74:3 Lit., Levanta tus pasos hacia las ruinas eternas;
todo lo que hay en el santuario lo ha dañado el enemigo.
4 Tus adversarios han rugido en medio de tu lugar de reunión;
han puesto sus estandartes74:4 Lit., señales por señales.
5 Parece como si alguien hubiera levantado
el hacha74:5 Lit., las hachas en espeso bosque.
6 Y ahora, toda74:6 Lit., a una su obra de talla
hacen pedazos con hachas y martillos.
7 Han quemado74:7 Lit., puesto fuego a tu santuario hasta los cimientos74:7 O, hasta la tierra;
han profanado la morada de tu nombre.
8 Dijeron en su corazón: Arrasémoslos74:8 U, Oprimámoslos por completo74:8 Lit., juntos.
Han quemado todos los santuarios74:8 Lit., lugares de reunión de Dios en la tierra.
9 No vemos nuestras señales;
ya no queda profeta,
ni hay entre nosotros quien sepa hasta cuándo.
10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, blasfemará el adversario?
¿Despreciará el enemigo tu nombre para siempre?
11 ¿Por qué retiras tu mano, tu diestra?
¡Sácala de dentro de tu seno, destrúyelos!
12 Con todo, Dios es mi rey desde la antigüedad,
el que hace obras de salvación en medio de la tierra.
13 Tú dividiste el mar con tu poder;
quebraste las cabezas de los monstruos en las aguas.
14 Tú aplastaste las cabezas de Leviatán74:14 O, monstruo marino;
lo diste por comida a los moradores74:14 Lit., al pueblo del desierto.
15 Tú abriste fuentes y torrentes;
tú secaste ríos inagotables.
16 Tuyo es el día, tuya es también la noche;
tú has preparado la lumbrera74:16 I.e., la luna y el sol.
17 Tú has establecido todos los términos de la tierra;
tú has hecho74:17 O, formado el verano y el invierno.
18 Acuérdate de esto, Señor: que el enemigo ha blasfemado74:18 O, ha blasfemado al Señor,
y que un pueblo insensato ha despreciado tu nombre.
19 El alma de tu tórtola no entregues a la fiera;
no olvides para siempre la vida de tus afligidos.
20 Mira el pacto, Señor,
porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de moradas de violencia.
21 No vuelva avergonzado el oprimido;
alaben tu nombre el afligido y el necesitado.
22 Levántate, oh Dios, defiende tu causa;
acuérdate de cómo el necio te injuria74:22 O, acuérdate de tu injuria de parte del insensato todo el día.
23 No te olvides del vocerío74:23 Lit., de la voz de tus adversarios,
del tumulto de los que se levantan contra ti, que sube continuamente.