3 He aquí, don127:3 Lit., herencia del Señor son los hijos;
y recompensa es el fruto del vientre.
4 Como flechas en la mano del guerrero,
así son los hijos tenidos en la juventud.
5 Bienaventurado el hombre que de ellos tiene llena su aljaba;
no será avergonzado
cuando hable con sus enemigos en la puerta.