9 El temor del Señor es limpio, que permanece para siempre;
los juicios del Señor son verdaderos, todos ellos justos;
10 deseables más que el oro; sí, más que mucho oro fino,
más dulces que la miel y que el destilar del panal.
11 Además, tu siervo es amonestado por ellos;
en guardarlos hay gran recompensa.