Bienaventuranza del perdonado
1 ¡Cuán bienaventurado es aquel cuya transgresión es perdonada,
cuyo pecado es cubierto!
2 ¡Cuán bienaventurado es el hombre a quien el Señor no culpa de iniquidad,
y en cuyo espíritu no hay engaño!
3 Mientras callé mi pecado, mi cuerpo32:3 O, mis huesos se consumió
con mi gemir32:3 Lit., rugir durante todo el día.
4 Porque día y noche tu mano pesaba sobre mí;
mi vitalidad se desvanecía con el calor del verano32:4 Lit., mi savia vital se convirtió en la sequía del verano. (Selah32:4 Posiblemente, Pausa, Crescendo, o Interludio)
5 Te manifesté mi pecado,
y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones al Señor;
y tú perdonaste la culpa32:5 O, iniquidad de mi pecado. (Selah)
6 Por eso, que todo santo ore a ti en el tiempo en que puedas ser hallado32:6 Lit., en el tiempo de hallar;
ciertamente, en la inundación de muchas aguas, no llegarán estas a él.