4 Señor, hazme saber mi fin,
y cuál es la medida de mis días,
para que yo sepa cuán efímero soy.
5 He aquí, tú has hecho mis días muy breves,
y mi existencia es como nada delante de ti;
ciertamente todo hombre, aun en la plenitud de su vigor, es solo un soplo. (Selah)