Para el director del coro, para Jedutún#39:0 Véase 1 Crón. 16:41; Sal. 62 y 77. Salmo de David.
1 Yo dije: Guardaré mis caminos,
para no pecar con mi lengua;
guardaré mi boca como con mordaza,
mientras el impío esté en mi presencia.
2 Enmudecí y callé39:2 Lit., Enmudecí con silencio;
guardé silencio aun acerca de lo bueno,
y se agravó mi dolor39:2 O, pesar.
3 Ardía mi corazón dentro de mí;
mientras meditaba, se encendió39:3 O, ardió el fuego;
entonces dije con mi lengua:
4 Señor, hazme saber mi fin,
y cuál es la medida de mis días,
para que yo sepa cuán efímero39:4 O, frágil soy.
5 He aquí, tú has hecho mis días muy breves39:5 Lit., como palmos,
y mi existencia es como nada delante de ti;
ciertamente todo hombre, aun en la plenitud de su vigor39:5 Lit., cuando está firme, es solo un soplo39:5 O, es completa vanidad. (Selah39:5 Posiblemente, Pausa, Crescendo, o Interludio)
6 Sí, como una sombra39:6 O, imagen anda el hombre;
ciertamente en vano se afana39:6 O, se alborota;
acumula riquezas, y no sabe quién las recogerá.
7 Y ahora, Señor, ¿qué espero?
En ti está mi esperanza.
8 Líbrame de todas mis transgresiones;
no me hagas la burla39:8 O, el escarnio de los necios.
9 Mudo me he quedado, no abro la boca,
porque tú eres el que ha obrado.
10 Quita de mí tu plaga;
por la dureza de tu mano estoy pereciendo39:10 O, me estoy consumiendo.
11 Con castigos corriges al hombre por su iniquidad;
como la polilla, consumes lo que es más precioso para él;
ciertamente, todo hombre es solo un soplo. (Selah)
12 Escucha mi oración, oh Señor, y presta oído a mi clamor;
no guardes silencio ante mis lágrimas;
porque extranjero soy junto a ti,
peregrino, como todos mis padres.
13 Aparta de mí tu mirada, para poder alegrarme,
antes de que me vaya de aquí39:13 I.e., antes de que muera, y ya no exista.