11 ¿Por qué te abates42:11 O, estás deprimida, o, hundida, alma mía,
y por qué te turbas dentro de mí?
Espera en42:11 O, a Dios, pues he de alabarle otra vez42:11 O, todavía.
¡Él es la salvación42:11 O, las acciones de salvación, o, ayuda de mi ser42:11 Lit., rostro, y mi Dios!