19 »Ya no necesitarás que el sol brille durante el día,
ni que la luna alumbre durante la noche,
porque el Señor tu Dios será tu luz perpetua,
y tu Dios será tu gloria.
20 Tu sol nunca se pondrá;
tu luna nunca descenderá.
Pues el Señor será tu luz perpetua.
Tus días de duelo llegarán a su fin.