2 Una oscuridad negra como la noche cubre a todas las naciones de la tierra,
pero la gloria del Señor se levanta y aparece sobre ti.
3 Todas las naciones vendrán a tu luz;
reyes poderosos vendrán para ver tu resplandor.
4 »¡Levanta los ojos, porque todo el mundo vuelve a casa!
Tus hijos llegan desde tierras lejanas;
tus hijas pequeñas serán traídas en brazos.
5 Resplandecerán tus ojos,
y tu corazón se estremecerá de alegría
porque los mercaderes del mundo entero vendrán a ti.
Te traerán las riquezas de muchos países.